ASTURIAS: PARAÍSO DEL SUICIDIO


Me preguntaron:

“¿Crees que hay depresión colectiva en Asturias?”


Mi respuesta fue tristemente rotunda:

“SÍ. Y no es una creencia, es un hecho.”

Cuando hablamos de un fenómeno colectivo estamos haciendo una alusión a un gran grupo de personas, y traducir esos datos en salud mental y que aún así pasen desapercibidos, es alarmante.


El de depresión colectiva es un concepto curioso que nace desde la individualidad de cada persona, en cuanto a sintomatología depresiva, pero teniendo en cuenta la sociedad en la que vivimos y que los mismos problemas sociales que afectan a esa persona, son comunes en tu entorno.


Angustia, agotamiento, estrés o inhibiciones afectivas y/ laborales.


Ser parte de la “Depresión Colectiva” que ha invadido nuestra comunidad es sencillo, porque la energía negativa se esparce rápidamente y nos contagia (como si de una pandemia se tratara. Sí, otra más que ya lleva mucho tiempo).


¿Qué está pasando en nuestro aclamado “Paraíso Natural”?


La depresión es una enfermedad de carácter multifactorial, por lo que muchas variables influyen en que finalmente este trastorno se desencadene. No hay una sola causa, pero a parte de los factores biológicos, individuales y de los factores externos (sociales, laborales…) ¿cómo influye el factor ‘Asturias’?


Se estima que alrededor de un 40% de las personas asturianas sufren depresión (aunque oficialmente los porcentajes son menores, ya que solo contamos con los datos a través del servicio público y bajo diagnóstico).

Si hablamos de depresión, tenemos que hablar de suicidio.


Y atención, nuestra tasa de suicidio por cada 100.000 habitantes no es solo la más alta de todo España, también lo es de todo Europa.


La depresión juega un factor clave en el suicidio y tentativas, ya que muchos trastornos de depresión crónica y depresiones no diagnosticadas acaban en suicidio. Por supuesto, esto no quiere decir que si padeces depresión, tu final vaya a ser este.


Lo peligroso es que además, en 2021 se han registrado datos post-pandemia que ha disparado los casos de depresión y suicidio y además ha bajado la media de edad, produciéndose cada vez en personas más jóvenes, empezando ya en los 13 años.


A pesar de esto, solo hace tres años que se lanzó el primer protocolo de prevención de suicidio. Y con muchas carencias.

¿Por qué está ocurriendo esto? Si lo tenemos todo…

Un entorno de ensueño entre montañas y


playas, zonas rurales en las que nadie puede molestarte, una costa infinita y nuestro famoso verde, el abanderado paraíso natural.

¿Será el clima de lluvia y nieve? Pues no.

¿Serán los vientos y su gris?

Tampoco.

No son factores determinantes, aunque sí pueden afectar en el estado anímico. Y claro, tampoco podemos dejarlos completamente de lado pero hay que profundizar mucho más.

Si analizamos que es aquello que está repercutiendo de nuestro paraíso, son precisamente aquellas cosas que hacen de Asturias un lugar único.


Bosques de ensueño, con lagos, xanas y trasgus.

Ese territorio infinito y virgen, hace que existan pequeños núcleos de poblaciones en los que solo viven 4 o 5 personas muy mal comunicadas. Sin comercios, sin vecinos, en soledad…


Los aislamientos rurales son casi críticos, a penas ves caras o no las ves, y las pocas que ves nunca son nuevas. Algunas enfermedades impeditivas, pérdidas de empleo debido al bajón actual de la ganadería, agricultura, y la poca interacción social, hace que la depresión predomine en estas áreas. La vida que se asemejan al “Walden” de H.D. Thoreau no es tan utópica para la población asturiana que vive en la montaña o en el bosque.


Además el declive de la industria minera hace que las zonas anteriormente rebosantes de trabajo y motivación, sean hoy tristes y desoladas.

Y este perfil es uno de los que más predomina.

La pérdida de trabajo tanto en adultos como en jóvenes, hace que la frustración llegue a ser incontrolable.




¿Y qué me dices de lo increíble y lo inmenso de nuestras costas?


Esos acantilados de postal, puentes que atraviesan playas, pedreros infinitos…


En estas zonas la tasa de desempleo juvenil es de las mayores de Asturias, un factor que hace que la depresión vaya en aumento entre un público que era poco habitual.


Los últimos datos de suicidas comprenden edades entre 15 y 44 años con una prevalencia mayor en las mujeres.


La gran cuestión es sí se puede hacer algo al respecto.


Habría que tener en cuenta muchos escenarios: sociales, de salud pública e incluso económicos. La mayor tasa de desempleo, la natalidad más baja, una población muy envejecida porque ademas los pocos jóvenes que hay emigran…

El famoso concepto actual de inmunidad colectiva, nacido a raíz de la


pandemia, sería aplicable para la depresión y el suicidio en Asturias.


A nivel personal recurrir a ayuda psicológica me parece primordial pero claro, cuando hablamos de algo colectivo necesitamos también un cambio externo.


Es necesario tomar medidas que apoyen la situación de desempleo, por supuesto hace falta invertir dinero para aumentar los recursos (como puede ser el acceso a la psicología pública para que haya mas profesionales y tiempo), también prestar especial atención a los aislamientos rurales y potenciar accesos, planes de prevención e intervención…


Es muy difícil quitar la idea del suicidio a gente que lo ha llegado a normalizar. Y esto, aunque suene tan fuerte, en algunas zonas de Asturias pasa.

Y tú, ¿vas a dejar que esto siga pasando en tu paraíso?







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